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Tratamiento de los Trastornos de Alimentación

El tratamiento de los trastornos alimentarios debe enfocarse en un tratamiento multidisciplinar, donde además de realizar un proceso terapéutico, es importante trabajar coordinadamente con nutricionistas, psiquiatras y la propia familia de la persona que padece la enfermedad (a esto se le añade cualquier profesional de la salud que pueda ayudar a una recuperación íntegra de la persona, como puede ser por ejemplo un dentista para los problemas ocasionados en los dientes en la Bulimia Nerviosa).

A continuación mostramos cuáles son las principales terapias que se utilizan en el tratamiento de los Trastornos de Alimentación:

  • Terapia cognitiva-conductual: se basa en identificar patrones y sentimientos distorsionados o pensamientos disfuncionales en relación a la comida, al hecho de comer y a la imagen corporal, con el objetivo de transformarlos en conductas, pensamientos y sentimientos más adaptativos.
  • Terapia grupal: se trata de crear un grupo con personas que tengan la misma patología para compartir la experiencia. Este tipo de terapia genera un mayor compromiso con el tratamiento, así como una mayor motivación hacia el cambio y la mejora al ver y escuchar el testimonio de otros con la misma enfermedad.
  • Terapia familiar: orientada a mejorar las relaciones familiares y aquellos patrones de relación que están interviniendo en la enfermedad.
  • Terapia EMDR (aquí puedes poner para pinchar y que redireccione a la página de qué es el EMDR): procesar aquellos recuerdos relaciones con el trastorno con el fin de que la carga emocional negativa y el autoconcepto disfuncional de la persona quede procesado, así como poder instalar recursos o sensaciones y emociones agradables con respecto a la comida
  • Tratamiento farmacológico: el objetivo principal de la medicación es reducir la ansiedad y los síntomas emocionales negativos asociados al trastorno alimentario. No se recomienda como único tratamiento, sino que debe ir acompañado de un proceso terapéutico.
 

El objetivo principal a conseguir en el tratamiento con los trastornos alimentarios no es únicamente la recuperación del peso, sino trabajar para lograr la estabilidad física y emocional que se perdió con el desarrollo de la enfermedad.

Desde Tranquilamente, tratamos los trastornos alimentarios siguiente el siguiente lema: 

“Un Trastorno de Alimentación no es un problema con la comida, es un problema que se refleja en la comida”

Esto lo que nos quiere indicar es que el trastorno de alimentación va más allá de los problemas generados con la comida. No quiere decir que no se le dé importancia a este factor, sino que se trabajará conjuntamente con otros factores e incluso con otros profesionales para conseguir una recuperación total del bienestar de la persona (a nivel físico, psicológico, emocional y relacional).

Por ello, en Tranquilamente hacemos una evaluación en profundidad sobre qué trastorno de alimentación concreto presenta la persona y sobre todo qué ha causado dicho trastorno para poder trabajar desde el origen y sanar el problema o la dificultad desde la raíz.

Los objetivos que se pretenden conseguir van a depender de cada persona, pero en rasgos generales pueden ser los siguientes:

  • Establecer un relación y un vínculo de confianza entre la persona y el profesional
  • Psicoeducación sobre los trastornos de alimentación y sobre patrones alimentarios y nutricionales sanos
  • Restaurar o normalizar el peso y el estado nutricional 
  • Comprender de dónde viene el trastorno y cuál ha sido su origen 
  • Tomar conciencia de la enfermedad 
  • Tratar las complicaciones físicas
  • Modificar los hábitos alimentarios
  • Reajustar la percepción corporal 
  • Eliminar conductas lesivas (autolesiones, ideación suicida,..)
  • Modificar los pensamiento y actitudes disfuncionales sobre la alimentación
  • Estrategias de afrontamiento y recursos para posibles impulsos
  •  Prevención de recaídas
  • Reducir las conductas compensatorias
  • Trabajo a nivel familiar
  • Tratar los trastornos asociados (mejorar la autoestima, fomentar la identidad personal, trabajar las alteraciones del ánimo, entre otros)