En el artículo anterior «Estilos de Comunicación» hablábamos sobre la comunicación y los diferentes tipos, insistiendo en que lo ideal sería establecer una comunicación asertiva la mayor parte del tiempo. Pero seguramente os estéis preguntando “pero, ¿cómo puedo comunicarme de forma más asertiva?”.

Aquí te dejamos algunos consejos para poder trabajar la asertividad:

  1. Practica la escucha activa. Es importante que podamos centrarnos en escuchar al otro para poder comprender qué es lo que nos quiere transmitir y cómo se siente al respecto.
  2. Utiliza un lenguaje claro, sencillo, coherente y respetuoso. Evitar ambigüedades o “irnos por las ramas”. Cuanto más claros y honestos seamos al transmitir el mensaje, menos confusiones o interpretaciones erróneas tendrán lugar. A veces decorar la realidad hace que el mensaje no quede claro.
  3. Expresa cómo te sientes desde la primera persona. Observa cómo te hace sentir la situación que está teniendo lugar y exprésalo a la otra persona desde el yo, para evitar que los otros se sientan acusados o juzgados (“me siento triste porque…; necesito…; yo creo que…”; en vez de “tú has hecho…”).
  4. Focaliza la comunicación y transmite el mensaje desde las acciones o las conductas, no desde la persona. Por ejemplo, “que no me hayas avisado del plan de esta noche me hace sentirme desplazada”, en vez de “me estás desplazando”
  5. Ten en cuenta el lenguaje no verbal. El tono de voz con el que transmitimos el mensaje, la postura corporal que tengamos, los gestos o la mirada directa con la otra persona, hace que el mensaje se reciba de una manera u otra. Intentar utilizar un tono de voz tranquilo, relajado, una postura de seguridad y tener contacto visual son algunos aspectos que mejoran la comunicación asertiva.
  6. Asegúrate que el mensaje se entendió correctamente. Esto es importante para evitar malentendidos e interpretaciones erróneas. Pide feedback a la otra persona sobre cómo ve la situación, si necesita hablar algo más, etc.
  7. Escoge el momento idóneo para comunicarte. Es importante encontrar un momento calmado y tranquilo donde poder expresarnos y permitir a la otra persona mostrar su opinión al respecto.